Ferrocarril

El domingo cerca de las 10H30 de la maña se escucha el rugir del Tren que parte de la Estación de la ciudad de Latacunga, muchos de los turistas que visitan  la pensil de los Andes se ven complacidos al tener la oportunidad de saborear las tradicionales  Allullas, quesos de hojas o las inigualables chugchucaras, así como la posibilidad de adquirir artesanías que ofrece la urbe.

El monstruo de acero como hace muchos años se lo conocía al Ferrocarril Ecuatoriano, inicia su recorrido por los campos y llanuras latacungueñas teniendo como objetivo llegar al Parque Nacional El Boliche, la alegría de los niños, los recuerdos  y la nostalgia de quienes lo ven recorrer se llena en sus corazones, en la travesía se puede admirar paisajes urbanos y andinos,  así como la posibilidad de visibilizar en todo su esplendor al coloso Volcán Cotopaxi.

Las grandes ventanas del tren encuadran hermosos paisajes andinos y muestran grandes extensiones de vegetación, lo cual muestra la razón por la que  la ciudad de Latacunga tiene como fortaleza la agricultura y ganadería, así como el de disponer grandes empresas de trascendencia  Nacional.

En tiempos anteriores al actual el Ferrocarril era utilizado como uno de los principales medios de transporte en el país, muestra de ello aún se conservan las estaciones intermedias de Lasso y Guaytacama.

La construcción de esta gigantesca obra ferroviaria se inicia en 1873 en la Presidencia de Gabriel García Moreno y que la mayor parte de la obra la realizó el General Eloy Alfaro,  llena de asombro a quienes llegan a recorrer  sus vías, infraestructura que sin duda  fortalece  el turismo en el país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *